Al final no somos perfectos. Riendo para olvidar. Llorando por necesidad. Tal vez me sobra el dolor, me falta el valor para decirte adiós. Y al final una mirada pudo con nosotros. Por que allí siempre encuentro esa luz que tanto buscamos, el brillo en los ojos: verte de frente. Yo solo estoy jugando a no extrañarnos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Dejá tu comentario (: